Norma Angélica Callejas Arreguín, quien se desempeña como jefa del Área Académica de Derecho y Jurisprudencia en la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), explicó que en tiempos pasados el matrimonio se consideraba como un compromiso de por vida, siendo el divorcio una idea casi impensable y con requisitos estrictos para su validez. En aquel entonces, la disolución de un matrimonio requería demostrar causas como violencia, adulterio o adicciones, lo cual ponía en una posición vulnerable principalmente a las mujeres. Muchas de ellas se encontraban atrapadas en relaciones perjudiciales debido a la falta de independencia económica y a la normativa legal y social que les impedía separarse.
En respuesta a esta situación, las reformas legislativas han transformado el concepto de matrimonio para adaptarse a las demandas actuales. Se ha evolucionado desde un modelo enfocado exclusivamente en la procreación y la ayuda mutua hacia una institución basada en la igualdad de derechos, el respeto mutuo y la eliminación de roles y estereotipos de género. Estos cambios legales permiten a las personas decidir libremente contraer matrimonio o divorciarse en situaciones complicadas como bajos salarios, inestabilidad laboral, carencia de vivienda, machismo o violencia familiar.
La investigadora mencionó que el estado de Hidalgo ha progresado de manera significativa en la protección del matrimonio igualitario, el divorcio unilateral, el concubinato, la pensión alimenticia y la custodia de los hijos, estableciendo así un marco legal más equitativo e inclusivo en comparación con otros estados como Sonora, Guanajuato, Campeche, Chihuahua y Tabasco, que mantienen normativas más estrictas en cuanto a la disolución del matrimonio. Estas modificaciones legales han contribuido a romper con el tabú en torno al divorcio y a impulsar un cambio cultural en México, donde tanto la legislación como la sociedad reconocen la autonomía de cada individuo para diseñar su propio proyecto de vida, asegurando que las relaciones se basen en una elección voluntaria y en condiciones dignas para todas las partes involucradas.
