Deportistas destacan la influencia paternal en sus carreras deportivas
En el marco del Día del Padre, deportistas y entrenadores comparten sus experiencias y la influencia que tuvieron sus progenitores en sus inicios y a lo largo de su carrera deportiva. Carlos Emiliano Mercenario Arsof, hijo del medallista olímpico de marcha Carlos Mercenario Carbajal, comentó: “La marcha siempre estuvo presente en mi vida, pero más que el deporte en sí, lo que me inspiró fue ver su disciplina, su compromiso y la pasión con la que perseguía sus objetivos. Con el tiempo descubrí que yo también disfrutaba el proceso de entrenar y competir, y poco a poco me fui enamorando de este deporte hasta convertirlo en mi propio sueño. Hoy por hoy me siento muy orgulloso de seguir un camino similar y construyendo mi propia historia dentro de la marcha. Mi papá es una de mis mayores fuentes de inspiración.”
Michel Muñoz, atleta de remo, compartió su experiencia: “Mi papá siempre fue una persona que le gustó el deporte y, obviamente, para mí era un motor, una inspiración. Siempre estuvo al cien por ciento conmigo cuando hacía algún deporte. Él me apoyó todo el tiempo y estuvo pendiente de que fuera muy disciplinado para que pudiera alcanzar mis metas y nunca renunciar. Sé que desde el cielo, él está orgulloso de la persona que él creó y de la que me he convertido como atleta paralímpico.”
Alejandra Ortega, marchista, se refirió a su padre, Leandro Ortega Delgadillo: “Mi papá ha sido una pieza fundamental porque gracias a él inicié y me llevó a dar mis primeros pasos en el deporte. Siempre ha estado presente apoyándome en cada entrenamiento y competencia, motivándome a seguir adelante incluso cuando las cosas se ponían difíciles. Más que acompañarme, me enseñó el valor de la disciplina, el esfuerzo y la constancia, valores que hasta hoy me acompañan en mi carrera deportiva.”
El entrenador Ignacio Zamudio, quien también fue deportista, expresó que el apoyo de su padre fue crucial en su desarrollo: “Los padres siempre son una guía que confían en ti, a pesar de que a veces tú mismo pierdes la confianza en ti. Ellos creen que siempre puedes ser el mejor en cada cosa que haces. Ahora, como entrenador, esa confianza que te da la familia y los padres te ayuda a seguir, confiando en que cada día puede ser diferente y mejor.”
