Recomendaciones del IMSS para la transición tras las vacaciones
Con la culminación de las vacaciones de verano y el regreso a las actividades escolares y laborales, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Hidalgo ha emitido recomendaciones para minimizar los efectos físicos y emocionales que pueden surgir por el abrupto cambio en horarios y responsabilidades. Especialistas de la institución advirtieron que las modificaciones drásticas en las rutinas de sueño, alimentación y las exigencias diarias pueden ocasionar síntomas temporales como fatiga, irritabilidad, desánimo, apatía, o incrementar la sensación de esfuerzo para llevar a cabo las tareas cotidianas. Aunque comúnmente estas manifestaciones se denominan «síndrome posvacacional», el IMSS aclaró que no se clasifica como una enfermedad o trastorno diagnosticado oficialmente, sino como un proceso de adaptación temporal del cuerpo y la mente a la reanudación de compromisos.
Para facilitar el regreso a los entornos escolar, laboral y familiar sin generar tensiones innecesarias, la psicóloga Hurtado Pérez recomendó las siguientes medidas preventivas:
Ajuste progresivo: Modificar gradualmente los horarios de descanso y alimentación desde días antes del reinicio de la rutina.
Dosificación de carga: Priorizar tareas esenciales durante los primeros días y evitar la sobrecarga de pendientes.
Higiene del sueño: Asegurar horas de descanso regulares y suficientes, especialmente en la primera semana.
Expectativas realistas: Conceder un margen razonable de adaptación sin autoexigencias desmesuradas.
Convivencia equilibrada: Promover una comunicación respetuosa en el hogar y distribuir equitativamente las labores domésticas.
El IMSS también destacó la importancia de vigilar la intensidad y duración de estos malestares. Si el cansancio, la irritabilidad o la desmotivación persisten durante varias semanas, interfieren significativamente con las actividades diarias o se presentan síntomas agudos de ansiedad o depresión, es crucial buscar atención especializada. La población derechohabiente puede acudir a su Unidad de Medicina Familiar (UMF) correspondiente para recibir orientación y evaluación del personal de salud mental.
