PACHUCA DE SOTO, 31 OCT /REPORTE CÍVICO/.- La Universidad Intercultural del Estado de Hidalgo (UICEH) implementó el Plan de Recuperación y Acción Intercultural Comunitaria para la Esperanza y Solidaridad (RAICES), con el objetivo de restablecer de forma segura las labores académicas, administrativas y de apoyo tras los desastres naturales recientes en la región Otomí-Tepehua. Ante esta situación, la UICEH tomó medidas rápidas para resguardar a su comunidad y colaborar con las autoridades en labores de rescate y recuperación.
El comedor universitario de la UICEH se convirtió en un centro de atención, proporcionando comida de manera constante a más de 110 estudiantes que se encontraban en Tenango y enfrentaban condiciones climáticas adversas. Además, se brindó apoyo emocional, resguardo y cuidado humano a todos los presentes. El personal de la universidad trabajó en conjunto con las autoridades locales, Protección Civil y Obras Públicas, para evaluar daños, priorizar rutas de ayuda y asistir a comunidades incomunicadas.
Una vez mejoradas las condiciones, se organizó el traslado seguro de los estudiantes que se encontraban en Tenango, con la colaboración de la Universidad Tecnológica de Tulancingo y la coordinación de Protección Civil, garantizando estrictas medidas de seguridad. Durante la contingencia, la UICEH operó como centro de operaciones para distintas dependencias gubernamentales clave, como la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Bienestar.
Además, se mantuvo en funcionamiento los procesos institucionales esenciales, asegurando el cumplimiento de obligaciones laborales, el seguimiento de plazos administrativos y la suspensión temporal de eventos no prioritarios, todo en cumplimiento con las medidas preventivas de seguridad. Tras una revisión preventiva, se confirmó que la infraestructura universitaria no presentaba daños estructurales significativos.
El rector de la UICEH, Lorenzo Arroyo Márquez, anunció que se llevarán a cabo iniciativas para brindar apoyo emocional, evaluar la situación actual y promover la solidaridad, con el objetivo de que los estudiantes puedan completar el semestre de manera satisfactoria. Con el Plan RAICES, la comunidad universitaria regresará a las actividades académicas el 10 de noviembre, adaptándose al entorno y priorizando la seguridad y solidaridad.
