Impulsada por su misión como brazo social de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), la Fundación Hidalguense llevó a cabo la cuarta edición de la jornada Alma de Rosa, un espacio dedicado al cuidado de la salud femenina. Del 19 al 23 de octubre, este programa ofreció servicios gratuitos como mastografías, ultrasonidos y densitometrías óseas, así como consultas de nutrición, enfermería y gerontología, caracterizándose por un trato cálido y humano.
Convencidos de que la información adecuada puede salvar vidas, la jornada se estableció como un lugar seguro para escuchar y resolver inquietudes sobre el cáncer de mama. En la charla “¿El cáncer de mama puede ser hereditario?”, expertos expusieron una realidad alarmante: el 70 por ciento de los diagnósticos se realizan sin antecedentes familiares. Esta información subrayó la importancia de la autoexploración y de realizar chequeos periódicos, sin importar la edad de cada mujer.
Reconociendo que el cáncer afecta tanto al cuerpo como al espíritu, el programa prestó especial atención al manejo de las emociones. Se ofreció orientación sobre terapia física postmastectomía y apoyo psicológico con el objetivo de fomentar la resiliencia. De esta forma, la Fundación Hidalguense cumplió su objetivo principal: brindar esperanza y demostrar, con acciones concretas, que en esta lucha nadie debe enfrentarse sola.
