El Instituto Hidalguense de las Mujeres (IHM) llevó a cabo la mesa de trabajo denominada “Tejiendo rutas y horizontes”, con el propósito de analizar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas que las redes comunitarias enfrentan al gestionar y lograr sus proyectos, así como para planificar acciones de prevención de la violencia contra las mujeres. María Teresa Casañas Meneses, subdirectora de Fortalecimiento de Redes Comunitarias y Liderazgo del IHM, destacó que cada gestión realizada refleja la capacidad de empatía, resiliencia y unión, y enfatizó que el desafío actual es no solo cumplir objetivos, sino cuidar unas de otras. Asimismo, instó a las participantes a capacitarse, apoyarse mutuamente, intercambiar buenas prácticas y darle un nuevo sentido al trabajo de gestión, siempre poniendo en el centro su bienestar integral. Subrayó que cuando una mujer líder se fortalece, allana el camino para todas las que vienen detrás, siendo su gestión el motor de cambio que hace que sus decisiones cuenten e inspiren a las nuevas generaciones. Hizo hincapié en la importancia de romper con el estereotipo que limita a las mujeres solo al cuidado de la familia y la comunidad, instándolas a no descuidar su propio autocuidado. En este sentido, les aseguró que, aunque sientan pasión por apoyar a los demás, es fundamental aprender a aligerar la carga y delegar responsabilidades. En la reunión participaron diversas organizaciones, como “Diosas del Viento” y “Mujeres Protectoras de Abetos” de Pachuca; “Xochicalli” de Zempoala; “Mujeres Corazón de Arcilla” de Francisco I. Madero; “Red MUCPAZ IMME” de Mineral de la Reforma; “Yolotl” de Tizayuca; y “Fuerza y Libertad Tlaxiaquense” de San Agustín Tlaxiaca, así como líderes de distintas colonias como Paseos de la Plata, Rancho La Colonia, Geo Villas, Rojo Gómez y fraccionamiento El Saucillo. Durante el encuentro, las participantes compartieron sus experiencias respecto al avance en red, destacando aspectos como el trabajo en equipo, la escucha de las autoridades, la agilidad en la resolución de problemas, el aprendizaje mutuo, la reconstrucción del tejido social, la facilitación de servicios para mujeres y la capacitación para el emprendimiento.
Las mujeres líderes deben priorizar su bienestar como eje central de su gestión.
