En Zacualtipán, el día 9 de diciembre, los padres de familia del 2.º grado, grupo C, turno matutino de la escuela primaria Felipe Ángeles, junto con otros miembros de la comunidad escolar y la sociedad civil, queremos expresar nuestra profunda inconformidad por la remoción de la maestra a cargo de dicho grupo. Esta medida se tomó a raíz de una queja presentada por una madre que no tiene relación directa con el salón ni con el grado en cuestión. Es importante señalar que este conflicto entre la madre y la maestra es de carácter personal y tiene un largo historial, el cual se ha agravado debido a la falta de atención y acción oportuna por parte de la dirección escolar.
Queremos dejar claro que nuestra maestra nunca ha tenido comportamientos violentos, agresivos o inapropiados, y su desempeño ha sido ejemplar, respetuoso y educativo. Por otro lado, la madre que ha presentado la queja, así como su hija y su entorno familiar, han estado involucrados en múltiples situaciones de agresión, difamación y disturbios en la convivencia tanto escolar como social.
Por lo tanto, exigimos lo siguiente:
1. La reincorporación inmediata de la maestra a su cargo, asegurando así la continuidad académica y emocional de nuestros hijos.
2. Solicitamos a las autoridades pertinentes que investiguen la situación familiar de la menor implicada, debido a los patrones recurrentes de violencia, mentira, confrontación y difamación como herramienta de presión.
3. Pedimos que la menor y su familia sean remitidos a evaluación psicológica y, de ser necesario, a tratamiento psicológico o psiquiátrico, para prevenir la normalización de la agresión y el uso de los espacios escolares para dañar la reputación de adultos y la convivencia en la comunidad.
4. Exigimos que se garantice el derecho de nuestros hijos a recibir una educación estable, segura y libre de violencia, sin interrupciones injustificadas, sin castigos a maestros inocentes y sin permitir que un conflicto externo afecte a todo un grupo de estudiantes. Los niños tienen derecho a una educación sin sobresaltos. No vamos a permitir que decisiones precipitadas, injustas o influenciadas por presiones personales vulneren ese derecho. La educación de muchos no puede ser sacrificada por el conflicto de unos pocos.
Atentamente,
Comunidad Escolar y Sociedad Civil de Zacualtipán de Ángeles, Hidalgo.
