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PACHUCA DE SOTO, 18 ABR/REPORTE CÍVICO
El Gobierno del Estado de Hidalgo ha informado que la decisión sobre el edificio que actualmente utiliza la Fundación Arturo Herrera Cabañas, A.C. no es un desalojo, sino la recuperación legal e institucional de un espacio que debe estar al servicio del interés público y del derecho de la sociedad a acceder a la cultura. Las leyes federales y estatales establecen que esta obligación es de carácter público y debe priorizar el acceso a bienes y servicios culturales por encima de los intereses de cualquier asociación privada.
Este inmueble pertenece al Gobierno Estatal y fue entregado a la fundación hace más de 20 años. Además, su uso se extendió a través de un contrato de comodato firmado el 1 de marzo de 2022, con una duración inicial hasta el 28 de febrero de 2042, y la posibilidad de prórrogas. Esto creó un esquema que otorgaba a la fundación un uso a largo plazo de un lugar que tiene un alto valor cultural y simbólico para Pachuca.
La decisión del Gobierno se basa en la convicción de que la herencia cultural de Pachuca no debe estar bajo el control privado de forma indefinida, ya que existe una obligación pública de preservarla y difundirla en beneficio de toda la población de Hidalgo. Por lo tanto, se procederá a recuperar este espacio, restaurarlo y transformarlo en un proyecto cultural de carácter público que esté abierto a la comunidad artística, académica y social.
La meta es clara: Pachuca necesita un museo de la ciudad que sea público, dinámico y contemporáneo, y no un lugar estático que limite el acceso a su patrimonio cultural. Esta edificación histórica mantendrá su enfoque cultural, convirtiéndose en un museo estatal con la colaboración de expertos, creadores y artistas. Todas las personas, incluida la Fundación Arturo Herrera Cabañas, tendrán la oportunidad de participar.
Si este espacio cultural no se institucionaliza, corre el riesgo de deteriorarse, ser olvidado y quedar subutilizado. Además, será difícil cumplir con los estándares técnicos y legales necesarios para albergar exposiciones y proteger colecciones de museos nacionales e internacionales, así como colecciones privadas y públicas.
El Gobierno del Estado está asumiendo un compromiso constitucional que anteriores administraciones no cumplieron: recuperar los inmuebles que estaban bajo esquemas que eran desfavorables para la comunidad y devolverles su función social, cultural y comunitaria. No se trata de un despojo ni de un ataque contra una fundación que pretendía gestionar este edificio por más de 40 años; es un acto de recuperación, restauración y renovación de un espacio para hacer de él un verdadero proyecto público al servicio de Pachuca y su legado histórico.
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