La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural resalta el papel crucial de la apicultura en México
En el marco de la celebración del Día Mundial de las Abejas, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) reconoce la importancia de la apicultura para cientos de comunidades, donde constituye un sustento significativo. En 2025, se alcanzó una producción nacional de miel de 60 mil 297 toneladas, un 5 por ciento más en comparación con las 57 mil 430 toneladas registradas el año anterior. Según la Dirección General del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (DGSIAP), el volumen de extracción de miel era de 54 mil 122 toneladas en 2020, lo que muestra un avance considerable en el último lustro.
Este crecimiento refleja el esfuerzo y compromiso de más de 47 mil productores de miel en el país, de acuerdo con el Atlas Nacional de las Abejas y Derivados Apícolas del INEGI, que detalla que en México existen 45 tipos de abejas productoras de miel. AGRICULTURA impulsa la implementación de prácticas sustentables que protegen a esta especie y aumentan el acceso a mercados de mayor valor para la miel mexicana, posicionando a México en el décimo lugar mundial de producción entre 115 países.
Entre las acciones para impulsar el cuidado de las abejas, destaca una campaña para fomentar prácticas de coexistencia entre la agricultura y la apicultura, a través del correcto uso de plaguicidas, en coordinación con la Agencia Alemana de Cooperación al Desarrollo (GIZ), dentro del proyecto POLILAC, cuyo objetivo es proteger a los insectos polinizadores. En las Oficinas de Representación de Chiapas y Quintana Roo, se han implementado medidas para reducir los casos de intoxicación por la aplicación de plaguicidas. Junto con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), se trabaja en el desarrollo de un protocolo de prevención de intoxicaciones, que se espera sea una guía para evitar el riesgo a los polinizadores, incluida la abeja Apis mellifera.
A través de las Escuelas de Campo (ECAs), se promueven prácticas agroecológicas, el monitoreo preventivo de plagas y enfermedades, así como tecnologías para mejorar la producción de miel y otros productos apícolas que benefician la economía local y ayudan a los apicultores a ingresar con éxito en las industrias alimentaria, cosmética y ecológicas a nivel nacional e internacional. Estas iniciativas se alinean con las campañas zoosanitarias del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), destinadas a proteger a las abejas de plagas y enfermedades que amenacen su supervivencia.
Las acciones refuerzan el compromiso con el sector apícola, motor de desarrollo económico comunitario, que produce diversos productos como miel, polen, jalea real, propóleo, veneno de aguijón y cera de abejas. La Organización Mundial de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha establecido el lema de este año: “Juntos con las abejas, por las personas y el planeta. Una asociación que nos sostiene a todos”, y exhorta a la población urbana a contribuir a su conservación creando jardines, balcones y terrazas respetuosos con los polinizadores, así como apoyando a los apicultores locales mediante la compra de productos derivados.
